

El turismo religioso es un sector en auge dentro la oferta turística de Castilla y León. Pero más allá de visitar nuestros grandes monumentos religiosos como monasterios o catedrales, vivir la Semana Santa o recorrer los lugares esenciales en la vida de los místicos como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz; existe otra opción de sumergirse en la espiritualidad religiosa de nuestra tierra. Más de medio centenar de monasterios y conventos de toda España tienen hospedería o aceptan huéspedes y muchos de ellos se encuentran en Castilla y León. Una propuesta diferente, casi un reto en la sociedad del ruido y las prisas en la que vivimos, que cada vez seduce a más personas. No solo los que buscan un tiempo para reencontrase con Dios también los que anhelan un remanso de paz y de historia. Recopilamos seis monasterios de gran valor histórico, patrimonial y cultural donde podrás alojarte en Castilla y León. ¡Silencio, aquí se reza!
Camino de la Calma
A principios de este año 2024 se presentó uno de los proyectos más sugerentes y ambiciosos de los existentes en Castilla y León relacionados con el turismo espiritual. El Camino de la Calma es una alternativa turística que según sus promotores propone abrir un periodo de reflexión interior de tres días disfrutando del patrimonio, paisaje, cultura del vino y espiritualidad de la provincia de Burgos. La iniciativa ha elaborado una ruta de 50 kilómetros entre Santo Domingo de Silos y el Monasterio de La Vid y está pensada para turistas individuales, parejas o pequeños grupos que busquen una «experiencia distinta». El objetivo es recorrer el arte, paisajes y cultura de esta zona de la provincia burgalesa alojándose además en las hospederías de los monasterios de la ruta. En Santo Domingo de Silos en la Posada Real del Convento de San Francisco gestionada por la Fundación Silos y en la hospedería del Monasterio de la Vid que gestiona el Virrey Palafox. Estos alojamientos de calidad en espacios con siglos de historia apuestan por un turismo sosegado y que desee impregnarse de toda la espiritualidad que acumulan sus muros.
Monasterio de San Pedro de Cardeña
«Nuestra hospedería está abierta al hombre y mujer de nuestros días, necesitados de un tiempo de soledad y silencio, con hambre en el espíritu, que buscan ‘escapar’ aunque sea temporalmente de la vida ordinaria». Así se presenta la hospedería del Monasterio de San Pedro de Cardeña, también en la provincia de Burgos. Situada en Castrillo del Val, a tan solo 10 kilómetros de capital burgalesa, fue fundado en el siglo X y conserva partes de distintos estilos arquitectnónicos que fueron siendo añadidos a lo largo de la historia. Alojarse aquí es pernoctar en el monasterio que cuenta con la Capilla del Cid donde estuvo enterrado el héroe y varios de sus familiares. El Cid vivió en San Pedro de Cardeña de su destierro junto a su mujer y sus hijas. La hospedería dispone de 24 sencillas habitaciones.
Monasterio de Santa María de la Huerta
El Monasterio de Santa María de la Huerta se encuentra en la provincia de Soria. Su comunidad está abierta al alojamiento de personas interesadas en compartir el «silencio, oración, fraternidad, liturgia, eclesialidad… una humilde, pero vigorosa luz en tu camino». Este monasterio cisterciense fundado en el siglo XII es una joya patrimonial de la comunidad monacal que sigue viviendo entre sus muros como desde hace siglos. En la web del monasterio subrayan que «nuestra hospedería monástica no es un hotel, pero pretende dar un servicio adecuado a los objetivos anteriormente expuestos. Dispone de 17 habitaciones(tres de ellas dobles, aunque la mayoría de las individuales se pueden adaptar), todas ellas con baño propio. La estancia máxima (salvo excepciones), será de ocho noches y mínimo de dos». Además de vivir la rutina y espiritualidad de los monjes propone contemplar el arte o pasear por los jardines del complejo.
Abadía de San Isidro de Dueñas
En Palencia la Abadía de San Isidro de Dueñas, también conocida como «La Trapa» es actualmente un monasterio trapense que cuenta con hospedería. Su origen se sitúa en el siglo VII aunque fue reformado significativamente en el siglo XVI. Estas históricas estancias que siguen habitados por monjes alojan visitantes porque «fieles a la tradición acogerán a todos los forasteros que se presenten, se les acogerá como a Cristo». Esta abadía cisterciense se presenta como lugar para el retiro espiritual. La hospedería funciona con reserva previa y permite vivir en profundidad la vida de la comunidad monástica.
Monasterio de La Santa Espina
El Monasterio de La Santa Espina se encuentra en Los Montes Torozos, en la provincia de Valladolid. Debe su nombre a que aquí se custodia una de las espinas de la corona que llevó Cristo durante su Crucifixión. Es un gran monasterio enclavado en un entorno espectacular y un microclima único. De origen cisterciense dispone además de un claustro herreriano producto de su ampliación en el siglo XVI. Este monasterio gestionado por la Fundación Educatio Servanda y ofrece un Centro y Descanso para aprender, descansar y rezar. Según la web del monasterio el propósito es «animar la interacción de las personas alojadas con los procedimientos sencillos y diarios del centro y abrir a todos la animación litúrgica diaria de los voluntarios y trabajadores del centro de recreo y descanso hace que se configure un ambiente familiar, basado en el comunión, el respeto mutuo y una convivencia sana que hace que, en muy poco tiempo, uno se sienta como en casa”. Dispone de habitaciones, comedores, sala de cine, piscina estival, actividades deportivas y exposiciones.

