
El boom del enoturismo no es una burbuja si no un sector que está dando sus primeros pasos y que tiene un enorme potencial como motor cultural y dinamizador del mundo rural. Es la conclusión principal del encuentro de cooperación cultural de “Castilla y León Importa” celebrado en Bodegas Copaboca (Tordesillas). Aun así necesita “diseñar mejores productos turísticos” y reflexionar sobre “qué quiere ofrecer” al visitante. En este encuentro, que forma parte de la segunda ruta “Castilla y León Importa” por toda la comunidad autónoma, participaron Charo Galindo CEO de Bodegas Copaboca, Begoña Jovellar enóloga y directora de Bodegas Jovellar, Jorge Febrero de la Escuela Superior de Enoturismo de Castilla y León, Cristina Alcalá directora de la Fundación Cultura Líquida impulsada por Alma Carraovejas, Ana Cubero de Winedolid Travel y Nieves Caballero miembro de la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino.
“Castilla y León Importa” ha reunido a representantes de todos los actores implicados en el vino como producto cultural y turístico. Para Jorge Febrero de la Escuela Superior de Enología de Castilla y León el enoturismo “es un producto transversal y poliédrico que engloba todos los recursos estratégicos de Castilla y León”. En esta escuela se han formado ya diez promociones de profesionales del enoturismo que es una apuesta con gran peso en el turismo de Castilla y León y que “no solo prestigia a la marca si no que rentabiliza las bodegas”. El encuentro lo acogió Bodegas Copaboca, un grupo con presencia en las DO de Ribera del Duero, Rueda, Rioja y Arlanza y que está dando “los primeros pasos en atender visitantes y ofrecerles visitar nuestras bodegas”. Así lo anunciaba su CEO Charo Galindo que considera que el reto está en en crear “una cultura del vino desde abajo. En otros países como Francia o Italia al niño se le enseña como parte de la cultura y aquí todavía enseñamos a los niños que el vino es malo”. Esta opinión la comparte la periodista Nieves Caballero de la Asociación de Periodistas y Escritores del Vino que asegura que “la cultura del vino tiene que llegar desde las escuelas, no se puede criminalizar el vino porque es parte de nuestra esencia”. Aun así “cada vez hay más gente que quiere conocer el mundo del vino” confiesa la enóloga Begoña Jovellar y hay que aprovechar que “en España está arraigado el enoturismo y no hay que crear un parque temático para enseñar una bodega”.
En enoturismo ha crecido en de forma exponencial en la última década pero los ponentes de este encuentro consideran que en España aun está dando sus primeros. Winedolid Travel es una agencia de viajes especializada en enoturismo que subraya como “tenemos mucho patrimonio, cultura y una cultura del vino que hay que enseñar”. Un tipo de turismo que es clave en la lucha contra la despoblación. Ana Cubero destacó la relevancia de un turismo que puede realizarse en cualquier época del año, que no es estacional”. “Donde hay una bodega ese pueblo puede estar salvado porque es un agente de desarrollo rural” sentenciaba Guillermo Garabito presidente de la Fundación Godofredo Garabito que organiza el encuentro. Las bodegas funcionan como dinamizadores rurales y también como mecenas culturales. En este trabajo está la Fundación Cultura Líquida que promueve “contribuir la mejora social y transformación del emprendimiento cultural a través de la cultura del vino y el vino como cultura”. Cristina Alcalá plantea que “hay que generar proyectos culturales en el territorio, tejido social y económico” porque “hay visitantes que pasan por la bodega pero no pasan por el territorio, ¿eso es cultura?”. Esta Fundación crea proyectos culturales como una editorial o formación con el Instituto de Empresa porque “hay una perspectiva donde entra el paisaje, el territorio y no solo la bodega. Y el patrimonio material, inmaterial y las personas. Eso sería una perspectiva cultural de esa experiencia”.
Los participantes en este encuentro de cooperación cultural han señalado la profesionalización y las infraestructuras de hostelería a lo largo del territorio como debes para impulsar el sector. En este sentido Jorge Febrero planea “sentarse para diseñar nuevos productos turísticos” y Nieves Caballero “debatir qué tipo de enoturismo queremos transmitir”. Aun así para Cristina Alcalá “nunca ha habido tanta apuesta por generar narrativas diferentes y por gente joven”, lo que reafirma el potencial de futuro que tiene el sector.
Las reflexiones del este encuentro se suman a las del centenar de entidades culturales de toda la comunidad que ya han participado en los encuentros convocados por “Castilla y León Importa” desde 2020. El encuentro pudo ser seguido en directo a través de XSpaces en el perfil de la Fundación Godofredo Garabito y Gregorio. “Castilla y León Importa” es un proyecto impulsado por la Fundación Godofredo Garabito y Gregorio con el patrocinio de la Fundación de Castilla y León, Bodegas Copaboca y Legado Abogados.

