20 de marzo de 2025
Cada vez son más las experiencias que apuestan por las nuevas tecnologías aplicadas a la difusión del patrimonio cultural. Uno de los últimos ejemplos en Castilla y León lo encontramos en la Parroquia de San Gil Abad de Burgos gracias a un proyecto en colaboración con el Centro de Innovación y Tecnología en Videojuegos y Comunicación Audiovisual (ITACA) de la Universidad de Burgos. Durante dos años se ha gestado una experiencia cultural inmersiva que utiliza la realidad virtual para que el visitante pueda recorrer la historia del templo a lo largo de los siglos.
La visita virtual se compone de 6 escenas creadas en vídeos 360 que permiten conocer cómo fue la construcción de este templo considerado «la segunda Catedral de Burgos» además de la vida de la parroquia o la historia de las principales imágenes que custodia. Un viaje entre los siglos XIII al XVI para descubrir las distintas fases de construcción de la Iglesia. También lo que sucedía en el exterior del templo en la época de mayor esplendor pudiendo ver cómo se abre la puerta de la calle de la burgesía del siglo XV o siendo testigo del tránsito que había en los exteriores de la ciudad en el siglo XVI. Además, el visitante escuchará el relato de los milagros del Cristo de las Santas Gotas y podrá admirar las tallas que salen a la calle de este edificio cada Semana Santa.
La experiencia completa dura 15 minutos y se realiza con gafas VR que están disponibles para los visitantes en la propia Iglesia. Esta apuesta innovadora ha sido coordinada por Mario Alaguero y Adán Ruiz contando con la asesoría de los profesores Guzmán Gamero y Luis Araus. Durante estos dos años, además de recopilar toda la documentación necesaria, se han levantado modelos 3D de la arquitectura de San Gil en sus distintas fases a lo largo del tiempo. Después se han añadido texturas, efectos especiales y escenas con personajes reales grabados en un croma verde.
Esta nueva experiencia turística y cultural para la Iglesia de San Gil Abad de Burgos tiene un coste de 2 euros para el visitante. Un proyecto muy ambicioso que no solo pone la recreación virtual a disposición de los turistas. La segunda parte del proyecto supone crear unidades docentes para que pueda ser usada en centros escolares de secundaria e incluso en entornos universitarios. De este modo la aplicación de las nuevas tecnologías al patrimonio cultural cumple todo tu potencial: ayudar a un mejor estudio y conservación, mejorar la difusión del patrimonio, crear una nueva oferta turística innovadora y aplicar esta tecnología a entornos formativos.

