


La Capilla Sixtina del Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano es un símbolo. La obra magna de Miguel Ángel se considera una creación artística inigualable, que además supone el culmen de una forma de entender el arte y la superación de todo lo creado hasta ese momento. Con estas mismas premisas se acuñó el concepto «capilla sixtina» para denominar a esas obras cumbre de distintos estilos artísticos a lo largo de la historia. En Castilla y León hay «capillas sixtinas» del románico, mozárabe o gótico que merecen ser visitadas al menos una vez en la vida. Obras de incalculable valor artístico y patrimonial y de una belleza inigualable.
Panteón de los Reyes de León
La Real Colegiata de San Isidoro es uno de los lugares más espectaculares y sorprendentes de la ciudad de León. Entre sus muros se guarda el Santo Grial de Doña Urraca y también la conocida como «Capilla Sixtina del arte románico». El Panteón de los Reyes fue el lugar construido para enterrar a los monarcas del Reino de León y fue utilizado durante más de dos siglos. Aquí se guardan los restos de 11 reyes, 12 reinas, 10 infantes y diferentes nobles. Fue mandado construir por Fernando I y Sancha y lo más impresionante es la decoración de este mausoleo real. Destaca la estética y la calidad de las pinturas que visten toda la sala elaboradas con la técnica al fresco y que se encuentran en un excelente estado de conservación. En ellas podemos ver escenas como la Asunción de los Pastores, la Crucifixión, el Apocalipsis de San Juan o la Santa Cena. Y gracias a este panteón conocemos a personajes tan enigmáticos como «Marcial el copero» que se utiliza como uno de los argumentos para asegurar que el Cáliz de Doña Urraca que custodia esta Colegiata es el verdadero Santo Grial.
Capilla de los Benavente de Medina de Rioseco
Otra de las capillas que se han ganado el título de «capilla sixtina» que existen en Castilla y León se encuentra en la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco. Allí custodian la conocida como «Capilla Sixtina de Castilla». Se trata de la Capilla de los Benavente de la Iglesia de Santa María de Mediavilla. Esta sobrecogedora capilla fue realizada en el siglo XVI y en ella participaron algunos de los mejores artistas de la época. Una construcción de Juan del Corral con esculturas de yeso policromado de Jerónimo del Corral y retablo de madera policromada de Juan de Juni. Un auténtico espectáculo que representa escenas del Antiguo Testamento, representaciones astrológicas, las virtudes y ángeles portando instrumentos de La Pasión alternados poro los escudos de la familia Benavente que mandó construir la capilla para acoger sus sepulcros. Una joya imprescindible para entender esta época dorada de la historia de Castilla.
Ermita de San Baudelio de Berlanga
Aunque la apariencia exterior no predice lo que encontraremos en el interior, la Ermita de San Baudelio es reconocida como la «Capilla Sixtina del mozárabe». Se encuentra en la localidad soriana de Casillas de Berlanga y alberga una de las huellas cristianas más antiguas de la península. Fue construida en el siglo XI y es una joya de la arquitectura prerrománica. Pero su gran tesoro son las pinturas, que se encuentran en la actualidad incompletas ya que muchas fueron arrancadas de los muros y hoy están repartidas entre el Museo del Prado y varios museos de Estados Unidos. Sin embargo, todavía se conservan amplios fragmentos de las coloridas pinturas originales. Llama mucho la atención que su nave tenga como centro un único pilar del que salen ocho arcos de herradura. Es conocido como «la palmera».
Ermita de San Bernabé en Ojo Guareña
Dentro de los atractivos del Monumento Nacional Ojo Guareña está la Ermita de San Bernabé. Llamada la «Capilla Sixtina burgalesa» es un espectacular ejemplo de ermita rupestre. Se encuentra en la entrada las cuevas y cavidades de esta zona del completo kárstico. Su construcción se ubica entre los siglos VIII y IX. Las pinturas se realizaron sobre la pared de la propia cueva así que algunas de ellas están deterioradas por la humedad. Están dedicadas a los milagros de San Tirso y San Bernabé. Es uno de los enclaves más mágicos y singulares de toda Castilla y León.

