La ruta de cooperación cultural “Castilla y León Importa” ha visitado este viernes el museo al aire libre Las Piedras de Garoza en Muñogalindo que custodia el legado de Agustín Ibarrola en la provincia de Ávila. Un encuentro que reunió a entidades y proyectos que trabajan en la difusión del arte desde el territorio. En el encuentro participaron Lara Rubín de Celix de la Fundación Valle de las Memorias, Carlos Carrera director de Fundación Ávila, Aldones Nino comisario de Collegium, Alexandra Leitón presidenta de Estación Arte Gredos, Luis Miguel González del colectivo Arte-Son, Sergio Baza de Blas de Masav (Museo Abierto de las Sierras de Ávila y Valle Amblés); y Guillermo Garabito presidente de la Fundación Godofredo Garabito y Gregorio.

La jornada comenzó con una visita guiada a Las Piedras de Garoza durante la que además se pudo disfrutar de un espectáculo de danza homenaje a Agustín Ibarrola a cargo de Estrella R. A continuación los participantes se trasladaron al hotel Torre Mayorazgo donde se celebró la reunión de trabajo que fue retransmitida en directo a través de XSpaces. Bajo en el título “El desafío de difundir arte en el territorio” las entidades participantes  presentaron sus proyectos culturales. Lara Rubín de Célix, de la Fundación Valle de las Memorias, explicó como Las Piedras de Garoza es el primer proyecto de esta fundación que surge al ver “un potencial muy grande en Las Piedras de Garoza como proyecto que podría ser un dinamizador del Valle Amblés”. Este espacio al aire libre custodia la última obra de arte y naturaleza que realizó el artista Agustín Ibarrola. “Hasta ahora el municipio de Muñogalindo lo ha conservado y mantenido pero no ha tenido los recursos para poder impulsarlo y que sea conocido a nivel nacional. Nos basamos en lo que quería montar Agustín Ibarrolla. Quería hacer un proyecto de residencia y experimentación de jóvenes artistas. El fin de la fundación es además crear un espacio cultural para conciertos, teatro o gastroturismo. Queremos construir un edifico multidisciplinar que pueda albergar todo tipo de eventos culturales”, relata Rubín de Célix.

En el encuentro participaron otras iniciativas relacionadas con el arte en la provincia de Ávila. Collegium, en Arévalo, consiguió crear un relevante centro de arte contemporáneo en este municipio abulense que ya ha recibido 80.000 visitantes tras restaurar un espacio arruinado y que ahora es un centro de creación y exposición artística que se ha ido ganando el favor de los vecinos. “Trabajamos con artesanos y artistas locales de la zona y somos testigos de que este entorno va abrazando el proyecto y sus actividades”, aseguró Aldones Nino que anuncia que están trabajando para que en 2025 puedan tener una convocatoria pública para sus nuevas exposiciones. Más veterano en la difusión del arte en Ávila es el colectivo Arte-Son, con dos décadas de trayectoria programando exposiciones de éxito en la provincia. Está compuesto por 7 artistas que según explicó Luis Miguel González han tenido siempre como objetivo “traer el arte contemporáneo que hay en las ciudades al mundo rural, lo que abría un abanico muy importante porque tenemos una zona privilegiada en naturaleza o gastronomía”.

MASAV Terra Levis es un “equipo de arqueología en comunidad”. Así lo ha definido Sergio Baza que subrayó que  “nuestro objetivo es conectar las emociones de las excavaciones en unión con la gente de la zona. Lo que hacemos repercute directamente en la comunidad porque el pasado que sacamos de la tierra es la identidad de la zona”. Para ello programan visitas a las excavaciones, talleres o festivales con artistas de toda Castilla y León. También estuvo presente Estación del Arte Gredos, un colectivo que impulsa la artesanía en las zonas rurales. Alexandra Leitón detalló que está compuesto por 47 artesanos  que trabajan en la zona del Valle del Tiétar. Organizan mercadillos de artesanía e impulsan el trabajo de la mujer rural. “Nuestro camino es seguir abriendo puertas. En el Mercado de los Sentidos en Piedralaves mezclamos la artesanía con la inclusión social”. Por último también participó el director de Fundación Ávila Carlos Carrera que destacó como “siempre que hacemos un proyecto social o medioambiental tiene su toque cultural”. Este año Fundación Ávila ha programado 16 exposiciones y talleres que han cursado 1.600 personas.  Su iniciativa Itinerarte lleva su colección de 1.000 obras a todos los pueblos de Ávila.

Durante el debate todos los participantes coincidieron en la necesidad de impulsar la educación cultural desde la escuela para que la ciudadanía sepa valorar el patrimonio que tiene y el potencial económico que además pueden suponer todo este tipo de proyectos artísticos. Para Las Piedras de Garoza uno de los mayores retos es este. “Mucha gente no entiende ese tipo de intervención en la naturaleza, estamos buscando formas para que lo entienda”. Sobre todo el propio pueblo donde está porque “si no lo valora el pueblo es un proyecto destinado a la desolación”.  Una reflexión que comparte MASAV asegurando que hay “una desconexión con el mundo rural”. Necesitamos establecer un canal de comunicación, un vínculo que lleve a cuenta gotas esa educación cultural”. Alexandrra Leitón  que alerta de que “hay que dar visibilidad a los artesanos, hay artesanos en pueblos donde ni siquiera los conocen”. En este sentido Carlos de Gredos animó a cambiar la forma de acercarse a la ciudadania, “hay que atraer a los niños. Hay que ir a buscarlos y motivarlos”.

La otra reivindicación más repetida ha sido la falta de sensibilidad que en muchas ocasiones tienen las administraciones con este tipo de proyectos artísticos. “Nos ha costado convencer a las instituciones de la importancia que tienen estos proyectos para el mundo rural”, reconoció Luis Miguel González que añade como sus exposiciones reciben una media de 2.500 visitantes que traen turismo a la zona que gasta en la hostelería y el comercio. Desde Fundación Ávila proponen aumentar la cooperación y la colaboración entre todo tipo de entidades culturales privadas para conseguir llegar donde las administraciones no llegan. Castilla y León Importa” es un proyecto de la Fundación Godofredo Garabito y Gregorio con el patrocinio de Bodegas Copaboca y Legado Abogados.