El Museo Provincial de Palencia es el único sin sección de Bellas Artes porque esa colección desapareció a lo largo de la historia. En otros museos de este tipo esa sección de Bellas Artes se compuso con obras de los monasterios desamortizados de la provincia, pero en Palencia aquel listado de su patrimonio cultural nunca llegó a su Museo Provincial. Sin embargo, ahora la inteligencia artificial permite visitar unas salas inexistentes y desconocidas del museo. Un proyecto tecnológico singular y muy llamativo que supone unas de las primeras aplicaciones prácticas de la creación de arte por inteligencia artificial en nuestro país.

El sitio web de este museo virtual permite pasear por una galería 3D en la que se expone un listado de 57 obras desconocidas y de las que la historia no ha dejado casi rastro. Una propuesta que parece imposible pero pueden experimentar directamente accediendo al portal web del proyecto. ¿Cómo se ha conseguido juntar obras que se desconocen? Ahí va la respuesta que ofrecen los responsables del proyecto. Este museo virtual se basa en el trabajo de Juan Fernández «Las obras de arte de los monasterios desamortizados en los orígenes del Museo de Palencia». Un estudio que reúne la poca documentación y descripción de todas esas obras perdidas. Con esas pistas los creadores del museo virtual realizaron un exhaustivo estudio que serviría después para entrenar a las Inteligencias Artificiales para crear todos esos cuadros. No solo les alimentaron con los datos de Juan Fernández si no que además «tras realizar un detallado estudio sobre la pintura del siglo XVI, XVII y XVIII, el dataset para que los algoritmos desarrollen su aprendizaje como si fueran un aprendiz de pintor se ha compuesto de más de 30.000 imágenes obtenidas de museos de todo el mundo (El Museo del Prado, El Louvre, El Hermitage, El Rijksmuseum, La National Gallery de Londres, el Metropolitan de Nueva York, La National Gallery de Washington, etc); según explican en la propia web del proyecto. Es decir, formaron en pintura a las inteligencias artificiales para que fueran las encargadas de repintar los cuadros perdidos con la escasa información disponible.

Los algoritmos desarrollaron su aprendizaje como si fueran un aprendiz de pintor se ha compuesto de más de 30.000 imágenes obtenidas de museos de todo el mundo (El Museo del Prado, El Louvre, El Hermitage, El Rijksmuseum, La National Gallery de Londres, el Metropolitan de Nueva York, La National Gallery de Washington, etc).

El resultado es asombroso y para muchos también polémico: una exposición de cuadros inexistentes creados por inteligencia artificial que con todos los datos aportados recrean una hipótesis de cada una de las 57 obras perdidas. Puede que el valor artístico de esta iniciativa pueda ser cuestionable pero desde luego que es un desafío en innovación cultural que abre la puerta de todo lo que puede ofrecer la inteligencia artificial al mundo de la cultura.

En Palencia les ha servido  para tener una sección  que nunca hubo en su museo provincial  y en la que cuelgan obras digitales que tampoco existen materialmente y que son meras hipótesis de varios potentes algoritmos. Obras de arte que se asemejan a las que poseen otros muchos museos pero que no han sido pintadas por ningún ser humano. Otro dato relevante ha sido cómo se ha realizado la selección final de las obras expuestas dado que las inteligencias artificiales proponían varias opciones para cada cuadro. Esa responsabilidad se ha delegado a la ciudadanía. La colección fundacional de este museo virtual es la que ganó en votación popular implicando a la comunidad local.

El proyecto supone además de un reto tecnológico una forma de reivindicación del patrimonio olvidado.  Aun así el debate está servido. Sus creadores lo defienden como la «creación de un nuevo patrimonio artístico que nace del aprendizaje y la tecnología. Un proyecto que viene de nuestra Historia y dialoga con la contemporaneidad dando forma a unas imágenes heterogéneas y multidisciplinares. Por ello, tiene que ser lugar de encuentro, idea y producto de una extraordinaria aventura colectiva. Podemos concluir que Palencia ha asumido el reto de colocarse a la vanguardia con una nueva oportunidad: La nueva colección fundacional de nuestro museo siglo XXI realizada por un Computador con Inteligencia Artificial». Esta idea ha sido desarrollada por el equipo 3D que Interactivo que se plantea crear NFTs con las obras destacadas.